LA RADIACIÓN SOLAR II

No toda la radiación emitida por el sol llega a la superficie de la corteza terrestre.

Un 10% de la radiación recibida es Radiación Ultravioleta (UV), de la cual el 95% son UVA y el 5% restante UVB.

El 40% es Luz visible y el 50% de la radiación recibida es Infrarroja (IR).

IMPACTO DE LA RADIACIÓN SOBRE NUESTRA PIEL

RADIACIÓN ULTRAVIOLETA:

UVA: Radiación con mayor poder de penetración en nuestra piel, pudiendo llegar incluso a la dermis profunda. Responsable de la mayoría de los efectos perjudiciales sobre la misma.

Entre los daños que este tipo de radiación produce en nuestra piel están: cáncer de piel por alteración del ADN, fotoenvejecimiento o indeseables arrugas, irritación o reacciones alérgicas, manchas, así como afecciones a nivel ocular. También pueden desencadenar lupus eritematoso sistémico.

Los rayos UVA son los causantes de las típicas quemaduras por exposición prolongada al sol.

En cantidades moderadas activan los melanocitos, produciendo el bronceado de nuestra piel.

UVB:

Una absorción moderada de los rayos ultravioleta UVB permite la síntesis de la vitamina D en la piel, necesaria para la absorción de calcio y la mineralización osea.

RADIACIÓN INFRARROJA:

La radiación Infrarroja nos aporta sensación de calor y a su vez es capaz de generar radicales libres en nuestra piel, responsables del efecto oxidativo sobre la misma, lo que da lugar a un envejecimiento prematuro.

 

PROTEGE LO QUE MAS QUIERES, FOTOPROTECCIÓN SOLAR

A la hora de elegir una crema solar debemos de tener en cuenta varios factores:

  1. Indice de protección solar adecuado a cada persona en función del fototipo de piel a proteger, el tiempo de exposición y el tipo de exposición.
  2. Fórmulas solares que nos garanticen una fotoestabilidad en el tiempo.
  3. Mínimo impacto medioambiental con la utilización de Fórmulas biodegradables, sin filtros solares hidrosolubles ni siliconas.
  4. Tipo de filtro solar en función del tipo de piel, existencia o no de alergias o sensibilidades a ciertos filtros solares.
  5. Propiedades extra a la fotoprotección ofrecidas por distintos productos. Diferencias entre fotoprotectores de Parafarmacia o de Supermercado.

 

INDICE DE PROTECCIÓN SOLAR

Indica cuanto tiempo un protector solar aumenta la capacidad natural de la piel antes de llegar a quemarse.

Por ejemplo, una persona que normalmente empieza a quemarse después de diez minutos al sol, tardaría 15 veces ese tiempo con un SPF 15 (150 minutos o 2,5 horas).

Podemos clasificar a las personas en función del FOTOTIPO, lo cual nos ayudará a la hora de decidirnos en la utilización de un índice de protección solar u otro.  El  fototipo es la capacidad de la piel para asimilar la radiación solar. Así podemos encontrarnos 5 fototipos diferentes:

Fototipo I: personas de piel muy pálida que casi siempre se queman, apenas se broncean y suelen sufrir reacciones alérgicas al exponerse de forma prolongada al sol.

Fototipo II: personas de piel blanca, sensible y delicada. Al igual que las de fototipo I, apenas se broncean y suelen sufrir reacciones alérgicas al exponerse de forma prolongada al sol.

Fototipo III: es el fototipo más común entre los europeos, correspondiendo a personas con cabellos castaños y pieles intermedias, que enrojecen primero y se broncean después de su exposición al sol.

Fototipo IV: pertenece a las personas de cabellos morenos o negros, de pieles oscuras que se broncean con rapidez.

Fototipo V: personas cuya piel es más morena que la del fototipo IV.

Fototipo VI: personas de piel muy oscura, clasificados como de “raza negra”.

 

FOTOESTABILIDAD

Independientemente del índice de protección solar elegido en función de nuestra piel, debemos asegurarnos que la marca de fotoprotector elegida nos ofrezca garantía en cuanto a la  fotoestabilidad de sus productos.

La FOTOESTABILIDAD  indica la capacidad de los solares de no degradarse a causa del calor y del sol.

Nos da la seguridad de que mantienen el índice de protección frente a la radiación una vez aplicados en nuestra piel y tras el paso del tiempo o a causa de los factores externos como el agua, el sudor o la fricción.

Se trata de una característica de gran importancia pues si un solar de SPF 50+ me garantiza una protección alta frente a la radiación UV, pero no me garantiza una fotoestabilidad en su formulación, puede ser que debido a distintos factores, la protección de ese solar disminuya considerablemente y por descuido mi piel se queme y sufra las consecuencias negativas del sol.

 

MÍNIMO IMPACTO MEDIOAMBIENTAL

Existen Laboratorios Dermatológicos en el mercado que desarrollan fórmulas depuradas para minimizar su impacto sobre el medio marino.

Laboratorios Avene, por ejemplo, se caracterizan ya desde hace varios años por su enfoque eco-responsable en la elaboración de sus fotoprotectores, reduciendo así su huella medioambiental, utilizando un mínimo de filtros solares y fórmulas biodegradables, sin filtros solares hidrosolubles ni siliconas.

 

ELECCIÓN DEL FILTRO SOLAR ADECUADO PARA CADA TIPO DE PIEL

Sin llegar a profundizar en el amplio tema de los distintos filtros solares existentes en el mercado, existen fundamentalmente cuatro tipos de filtros:

  1. Físicos: se trata de filtros que reflejan la luz ultravioleta. Son poco cosméticos pero muy seguros en todo tipo de pieles pues no provocan reacciones alérgicas. Protegen frente a todas las radiaciones desde el momento de su aplicación.
  2. Químicos: se trata de filtros que absorben la radiación ultravioleta que atraviesa la epidermis. Son muy cosméticos pero pueden provocar reacciones alérgicas en pieles sensibles o reactivas. Son efectivos unos 30 min. después de ser aplicados y protegen la piel únicamente de la radiación ultravioleta.
  3. Minerales: son filtros adecuados para pieles hipersensibles como la de los niños, intolerantes o alérgicas. Son muy seguros y cosméticos. No son absorbidos por la piel y la protegen de la luz ultravioleta.
  4. Biológicos: se trata de sustancias antioxidantes que evitan la formación de radicales libres y por tanto el foto-envejecimiento inducido por parte de la radiación solar. No protegen por sí solos frente a ningún tipo de radiación.

En el momento de la elección del tipo de filtro solar más adecuado, nos debemos dejar aconsejar por el profesional sanitario en función de nuestro tipo de piel.

 

PROPIEDADES EXTRA A LA FOTOPROTECCIÓN

Casi nunca le damos demasiada importancia a la elección del protector solar y aún hoy en día después de todo lo que nos insisten los profesionales sobre la necesidad de usar un fotoprotector  apropiado a nuestro tipo de piel, con el factor de protección solar adecuado y tanto en invierno como en verano, la mayoría de las personas prefieren los fotoprotectores  más económicos vendidos en otros establecimientos.

Si hacemos una comparativa entre los protectores de Parafarmacia y los comercializados por otras vías, pronto nos daremos cuenta de que la diferencia de precio está ampliamente justificada por la seguridad y fotoestabilidad contrastada así como en las propiedades adicionales que los fotoprotectores de Parafarmacia nos ofrecen.

La única característica común entre ambos FOTOPROTECTORES radica en el cumplimiento de la normativa Europea del 2006: Ambos protegen frente a la radiación ultravioleta (UVA y UVB).

PROPIEDADES EXCLUSIVAS DE LOS FOTOPROTECTORES DE PARAFARMACIA:

  • Fotoestabilidad de la fórmula garantizada frente a la fricción, el sudor o el baño.
  • Poseen activos extra a la protección encaminados tanto a la prevención como a la reparación del daño causado en la piel por la radiación.
  • Existe una investigación constante por parte de los distintos Laboratorios, así como la presentación de nuevas texturas y filtros cada día más cosméticos, seguros y efectivos.
  • Siempre podrás contar con el asesoramiento personalizado y consejo de un profesional farmacéutico que podrá resolver todas tus dudas.

Tienes alguna pregunta o comentario?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entradas recientes

preloader